jueves, 5 de enero de 2017

Día 4. El lobo está dormido

Increíble, PAZ, Es la única sensación que tengo al despertar. Cómo es posible? El lobo no está ni se le ve, ni se le huele. Me siento bien, despejado, mas o menos alerta. Sé que no estoy al 100% pero sí, estoy genial. Conduzco cantando. No tengo ganas de fumar.

Sólo a media mañana me he sentido un poco ausente, pero me veo hasta con fuerzas de escribir este blog. Esto es una gozada. Hablando con un compañero de trabajo que tiene niños y que nunca ha tenido que superar una adicción le he comparado mi lobo a un niño cuando te está midiendo para saber hasta donde puede llegar, cada vez un poco más, cada vez un poco más, hasta que revienta y ya sabe que de esa línea no puede pasar. Eso estoy sintiendo hoy con mi lobo. Espero que dure y se porte bien durante un tiempo.



La salida del curro ya no ha sido tan buena, al oler la calle mi lobo quería jugar y me llamaba, no es que fuera muy difícil, pero esa sensación de gula, de querer comer algo no desaparecería fácilmente. En general, está siendo un día fácil. Es jueves, pero mañana al ser día de reyes es festivo así que he quedado con los amigos para ir a cenar algo y luego a dar una vuelta por los bares de rente. Esta sensación continúa pero es más leve, tanto como para poder disfrutar sin muchos problemas de la noche.

No hay comentarios:

Publicar un comentario