jueves, 5 de enero de 2017

Dia 1. El lobo está en su cueva

Amanece y ya es el principio de un nuevo periodo de mi vida. Abro los ojos y sé que voy a tener que resistir ese primer cigarro de después de desayunar la tostada y el zumo de naranja. Desayuno con gusto y al terminar empiezan la ganas así que tengo que cambiar el chip, fácil, me voy directo a la ducha, el agua me libera. Me siento bien.

En el coche me siento un poco más dormido de lo normal y el catarro que empecé a notar ayer va en aumento. Necesito otro café. Otro café que siempre va con otro cigarro, hace frío así que ojeo el periódico, se hace raro no salir del bar.

La mañana va bien, tengo ganas de fumar, pero también me apetece un pintxo de txaka y me aguanto. No pienso fumar hoy. Llegan las 11, reunión, me empiezo asentir embotado, con catarro, como si tuviera fiebre, y con poca concentración, me empiezo a marear y en la reunión lo paso fatal. Disimlar no es fácil, estoy ausente, un poco lejos de la realidad, me alegro cuando termina.



Por suerte no está siendo uno de los peores días UNO que he vivido en los últimos meses, el día es tranquilo en el curro, sin mucho estress y lo llevo bien, dedico un rato a buscar como controlar el craving en internet, encuentro consejos realmente útiles. Intento beber agua, tomar infusiones que me quiten esta sensación de mareo.

De vez en cuando, al salir de currar, al montar en el coche, al salir del parking, en sitios muy concretos el lobo se me acerca tímidamente invitándome a un cigarro pero no necesito mucho esfuerzo para seguir a delante.

Por la tarde quedo con unos amigos que no fuman, nos vamos a dar una vuelta evitando bares, pero no me centro, les comento mi situación por si me ven raro y hacerlo me alivia un montón me felicitan y me apoyan, no me dan la tabarra, me dejan estar ausente y entienden que es lo que necesito. Es la primera vez que lo hago, decirlo a la primera de cambio y la vedad es que me ha quitado mucha presión, no tengo que fingir estar ben cuando realmente no lo estoy, dentro de lo que cabe me siento a gusto pero no puedo más tengo que irme a casa a cenar algo.

El lobo por ahora no ha aparecido, me siento mal, pero ni estresado ni enfadado ni realmente tentado.

Intento cenar ligero,pero esta sensación de vacío no se va, me comería una vaca pero intento controlar, Dicen que sólo por dejar de fumar, comiendo exactamente lo mismo, se engordan 3 kilos, no es algo planteable, estas navidades ya he engordado dos. Si me voy a la cama dejo de comer y si me duermo misión cumplida día UNO superado.Pero por los cojones, soy incapaz de relajarme, siempre me duermo en coma cero, pero esta vez ni con técnicas de relajación. Una hora dando vueltas, tosiendo y con ganas de caer rendido.

No hay comentarios:

Publicar un comentario